Skip to main content

Expediente Aventourate

Nº 0005

Ecos del tiempo

Ecos del tiempo

NOTA
VEREDICTO 👍 Se queda
Jugadores 2–4 Ideal: 2
Duración 30–60 min
Edad +12
Dureza 2 / 5
EXPEDIENTE AVENTOURATE SECCIÓN 01

¿DE QUÉ VA?

Ecos del Tiempo es un juego de gestión de mano y construcción de motor en el que iremos reuniendo criaturas y artefactos para crear una combinación de cartas cada vez más eficiente. El objetivo será aprovechar sus efectos, encadenar combos y conseguir más puntos que nuestros rivales.

EXPEDIENTE AVENTOURATE SECCIÓN 03

ANÁLISIS AVENTOURATE

01

MECÁNICAS

Cómo funciona el sistema de juego

En Ecos del Tiempo, la mecánica principal será la gestión de la mano. A través de distintas acciones podremos robar cartas para incorporarlas a nuestra mano, pero estas no solo representan nuevas posibilidades, sino que también funcionan como el principal recurso del juego. Para jugar una carta tendremos que pagar su coste descartando otras, por lo que deberemos valorar constantemente cuáles queremos conservar y cuáles estamos dispuestos a sacrificar.

Además, las cartas jugadas no entrarán directamente en nuestra zona de juego. Primero deberán colocarse en una línea temporal, ocupando una posición determinada por su valor de tiempo. A partir de ahí tendremos que gestionar su avance de manera eficiente hasta conseguir que salgan de esa línea y pasen a formar parte de nuestro motor.

Cada carta presenta distintas características, como puntos de victoria, fuerza y acciones o efectos especiales. La combinación de estas capacidades nos permitirá construir diferentes sinergias y generar combos con los que conseguir nuevos beneficios, activar acciones adicionales o aumentar nuestra puntuación. Algunas cartas también proporcionarán condiciones de puntuación para el final de la partida, ofreciéndonos nuevas vías para rascar puntos y diferenciarnos del resto de jugadores.

También deberemos prestar atención a las fuentes de poder disponibles para todos los participantes. Intentaremos conquistarlas utilizando la fuerza proporcionada por nuestras cartas, compitiendo continuamente por su control. Estas fuentes no solo conceden una cantidad importante de puntos, sino que también están relacionadas con una de las condiciones que puede desencadenar el final de la partida.

02

SENSACIONES DE PARTIDA

Qué transmite cuando llega a la mesa

Ecos del Tiempo consigue algo muy importante para muchos jugadores: se explica rápidamente, no tiene demasiadas reglas y apenas presenta letra pequeña. Es un juego muy directo, en el que todo sucede mediante las cartas que vamos jugando. Sus efectos están descritos de forma clara y, por lo general, no generan dudas ni dan lugar a interpretaciones diferentes.

Esta sencillez permite que el juego resulte accesible para un público muy amplio. En cada turno solamente tendremos cuatro acciones disponibles y todas son fáciles de comprender. Elegir una de ellas es casi un trámite, porque el verdadero motor de la partida se encuentra en las cartas que hemos jugado y en los efectos que estas van activando.

Tampoco es un juego que tienda a generar demasiado análisis-parálisis. No solemos acumular tantas cartas en la mano como para encontrarnos ante una cantidad inabarcable de posibilidades y, normalmente, podremos dejar preparada nuestra siguiente jugada mientras actúan los demás, especialmente cuando tenemos previsto utilizar la acción de jugar una carta.

Como consecuencia, las partidas resultan muy dinámicas y suelen completarse en un tiempo bastante reducido, con una duración media cercana a los 30 minutos. Apenas existe entreturno y el ritmo se mantiene con cualquier número de participantes. Sin embargo, cuantos más jugadores haya en la mesa, mayor será la posibilidad de que el final se desencadene antes de lo esperado y nos deje con la sensación de que todavía nos quedaban cosas por hacer.

Aunque las acciones básicas sean sencillas, una vez que nuestras cartas entran en juego comienzan a poner en marcha un motor que funciona de manera casi automática. Ecos del Tiempo es un juego de muchos combos, donde un efecto puede activar o potenciar el siguiente y permitirnos encadenar distintos beneficios. La dificultad no se encuentra tanto en comprender las cartas como en elegir cuáles queremos incorporar, cuándo jugarlas y cómo conseguir que trabajen juntas.

Además, no estamos ante un solitario multijugador. La interacción tiene bastante presencia, ya que muchas de las acciones y efectos afectan directamente a los rivales. Esto nos obliga a permanecer atentos a lo que están construyendo los demás y ayuda a que unas partidas tan rápidas mantengan la tensión hasta el final.

03

PRODUCCIÓN

Componentes, arte y edición

La edición de Ecos del Tiempo publicada por Tranjis Games presenta una producción más que notable. Cada jugador dispone de su propio tablero de línea temporal fabricado en cartón, mientras que las fichas de puntuación cuentan también con un grosor más que aceptable y resultan cómodas de manipular durante la partida.

Las cartas ofrecen una buena calidad y destacan especialmente por unas ilustraciones muy atractivas, manteniendo la misma estética llamativa que encontramos en la portada. Los textos y la iconografía son claros, comprensibles e intuitivos, algo especialmente importante en un juego cuyo motor depende por completo de la combinación de los efectos de las cartas. Esta claridad permite resolver las acciones con rapidez y ayuda a mantener el ritmo de la partida.

Todo el contenido se presenta en una caja cuadrada de 30 × 30 centímetros. Por último, el reglamento está bien redactado y estructurado, se lee con rapidez y explica el funcionamiento del juego sin dejar prácticamente lugar a dudas. En conjunto, encontramos una edición cuidada, vistosa y, sobre todo, muy funcional.

04

CONCLUSIÓN

Cierre del análisis

Luciani y Pellei han creado en Ecos del Tiempo un juego de gestión de mano tremendamente ágil. Su elemento diferenciador es esa línea temporal que introduce un paso previo antes de que las cartas entren realmente en juego. Una capa adicional que nos obliga a pensar con cierta anticipación, valorando no solo qué carta nos interesa jugar, sino también cuándo estará disponible y si necesitaremos acelerar su avance.

Esta previsión no complica en exceso la partida porque durante nuestro turno solamente tendremos que elegir entre cuatro acciones muy sencillas: jugar una carta, robar cartas, acelerar el tiempo o conquistar y fortificar una fuente de poder. La decisión suele ser rápida, aunque siempre estará condicionada por los recursos disponibles y por lo que permita el motor que estamos construyendo.

El juego no resulta especialmente generoso y jugar cartas exige asumir dos costes diferentes. Primero tendremos que descartar otras cartas de nuestra mano para pagarlas, por lo que llegará un momento en el que necesitaremos robar para recuperar opciones. Después aparece el coste temporal: cada carta entra en una posición concreta de nuestra línea y no estará activa hasta que consiga salir de ella. Algunas de las cartas más interesantes tardarán bastante en incorporarse, haciendo que acelerar el tiempo pueda convertirse en una necesidad.

La cuarta acción, conquistar o fortificar una fuente de poder, dependerá de la fuerza proporcionada por las cartas que ya tengamos activas. Es en esta selección de acciones donde intervenimos de una forma más directa, pero no suele generar demasiada demora. El juego está diseñado para que el verdadero protagonismo recaiga en las cartas que han salido de nuestra línea temporal y en todos los efectos que estas ponen a nuestra disposición.

Por eso hablamos de un diseño ágil. Nosotros construimos el motor, decidimos cómo hacerlo más eficiente e intentamos acelerarlo para que comience a funcionar cuanto antes. Una vez preparado, sus distintas piezas empiezan a conectarse casi solas, generando combos muy satisfactorios y permitiéndonos encadenar acciones y beneficios.

Sin embargo, esta dependencia de las cartas también provoca el principal problema del juego: el azar. Nuestro desarrollo puede quedar demasiado condicionado por lo que vayamos robando. Si recibimos muchos artefactos y pocas criaturas, quizá consigamos buenas condiciones de puntuación para el final de la partida, pero tendremos poca fuerza para disputar las fuentes de poder, que conceden una cantidad importante de puntos y también pueden desencadenar el final.

Del mismo modo, podemos robar cartas muy potentes que tardan demasiado en abandonar la línea temporal, mientras que un rival recibe efectos más modestos pero disponibles de inmediato. Esto puede permitirle poner su motor en marcha mucho antes. La diferencia se vuelve todavía más evidente cuando nuestras cartas apenas generan sinergias entre ellas y las del contrario encajan a la perfección. En esas situaciones resulta muy complicado cambiar de estrategia porque nuestras posibilidades dependen, literalmente, de la mano que nos haya tocado.

Esta desigualdad puede llegar a condicionar por completo el desarrollo de la partida. En una de nuestras partidas a cuatro jugadores, una participante consiguió reunir rápidamente numerosas cartas de fuerza y nos arrebató casi todas las fuentes de poder en un tiempo récord. El resto apenas pudimos responder porque nuestras cartas no nos proporcionaban la fuerza necesaria para disputárselas. La partida terminó de forma muy rápida y con una diferencia considerable.

También debemos tener en cuenta que muchas de las acciones presentes en las cartas afectan directamente a los demás participantes. Quienes no disfruten de la interacción constante pueden sufrir bastante, porque aquí no basta con concentrarnos únicamente en nuestro motor: los rivales podrán intervenir, perjudicarnos y alterar nuestros planes.

Aun con esa importante influencia del azar, Ecos del Tiempo suele dejar partidas muy satisfactorias. Es un juego intuitivo, rápido, cargado de interacción y con una generación de combos muy gratificante cuando las cartas consiguen encajar. Además, su corta duración ayuda a que incluso una partida descompensada no llegue a hacerse pesada y facilita que podamos concederle inmediatamente otra oportunidad en busca de la revancha.

EXPEDIENTE AVENTOURATE SECCIÓN 04

LO MEJOR Y LO PEOR

FORTALEZAS

  • La rapidez de la partida
  • La variedad de combos en las acciones
  • Ese inconveniente de la gestión de la línea de tiempo
  • La estética
  • Juego sencillo y accesible

PUNTOS DÉBILES

  • El azar puede descompensar el juego
  • Si no te gusta la interacción no es tu juego
  • Que no sepas o no puedas generar sinergias en las cartas
EXPEDIENTE AVENTOURATE SECCIÓN 05

¿PARA QUIÉN RECOMENDAMOS ESTE JUEGO?

Ecos del Tiempo es un juego especialmente recomendable para quienes disfrutan de la gestión de mano y la construcción de motores, pero prefieren partidas cortas, ágiles y con reglas fáciles de explicar. Su duración cercana a los 30 minutos permite sacarlo a mesa con facilidad y repetir inmediatamente cuando termina.

Encajará muy bien entre jugadores a los que les guste combinar cartas, descubrir sinergias y generar cadenas de acciones cada vez más satisfactorias. La línea temporal añade la previsión suficiente para que no todo se limite a jugar la mejor carta de la mano, obligándonos a calcular cuándo entrará en funcionamiento y si necesitamos acelerar su llegada.

También está dirigido a grupos que disfruten de la interacción directa. Aquí no construiremos nuestro motor aislados del resto, ya que muchas cartas afectan a los rivales y la disputa por las fuentes de poder será constante. Su sencillez y la ausencia de largos entreturnos permiten que funcione bien con cualquier número de jugadores.

EXPEDIENTE AVENTOURATE SECCIÓN 06

VEREDICTO AVENTOURATE

Y para cerrar el expediente de Ecos del Tiempo, podemos resumirlo como uno de esos juegos que tiene facilidad para ver mesa con bastante asiduidad. Sus reglas se explican rápidamente, las acciones son muy claras y las partidas se desarrollan con una agilidad más que notable.

Su principal particularidad se encuentra en esa forma de jugar las cartas, obligándolas a pasar por los distintos espacios de la línea temporal antes de conseguir activarlas. Esta pequeña espera introduce la previsión necesaria para que no todo resulte inmediato, pero sin añadir una complejidad que pueda frenar el ritmo.

Las cuatro acciones disponibles y las tres formas diferentes de desencadenar el final de la partida nos permiten centrarnos en lo que realmente propone el juego: construir un motor, hacerlo funcionar cuanto antes y adaptar nuestra estrategia a las circunstancias. Además, toda la información de los rivales permanece visible, por lo que podremos modificar nuestros planes para intentar rascar puntos si vamos por detrás o acelerar el final cuando hayamos conseguido una ventaja.

Su principal problema continúa siendo el azar del robo, capaz de influir mucho en determinadas partidas y provocar que algunos motores funcionen bastante mejor que otros. Sin embargo, si aceptamos esa falta de control, encontraremos un título muy gratificante por su ligereza, su agilidad, la cantidad de sinergias que permite generar y la constante interacción entre los jugadores.

Ecos del Tiempo no necesita grandes complicaciones para ofrecernos decisiones interesantes y combos satisfactorios en apenas media hora. Un juego fácil de sacar a mesa, rápido de explicar y con muchas posibilidades de provocar una revancha inmediata.

Y SU CALIFICACIÓN ES...

NOTABLE
EXPEDIENTE AVENTOURATE SECCIÓN 07

VÍDEOS RELACIONADOS

CÓMO SE JUEGA